Dice una linda leyenda árabe que dos amigos viajaban por el desierto y en un determinado punto del viaje discutieron.
El otro, ofendido, sin nada que decir, escribió en la arena:

HOY, MI MEJOR AMIGO ME PEGÓ UNA BOFETADA EN EL ROSTRO.

Siguieron adelante y llegaron a un oasis donde resolvieron bañarse.

El que había sido abofeteado y lastimado comenzó a ahogarse, siendo salvado por el amigo.

Al recuperarse tomó un estilete y escribió en una piedra:

HOY, MI MEJOR AMIGO ME SALVÓ LA VIDA.

Intrigado, el amigo preguntó:

¿Por qué después que te lastimé, escribiste en la arena y ahora escribes en una piedra?

Sonriendo, el otro amigo respondió:

Cuando un gran amigo nos ofende, deberemos escribir en la arena donde el viento del olvido y el perdón se encargarán de borrarlo y apagarlo; por otro lado cuando nos pase algo grandioso, deberemos grabarlo en la piedra de la memoria del corazón donde viento ninguno en todo el mundo podrá borrarlo.

Una pareja de jóvenes tenía varios años de casados y nunca pudo tener hijos.

Para no sentirse tan solos compraron un cachorro Pastor Alemán, el cual criaron como si fuera su propio hijo.

El cachorro creció hasta convertirse en un grande y hermoso Pastor Alemán. El perro salvó en más de una ocasión a la pareja de ser atacada por los ladrones. Siempre era un perro fiel a sus dueños contra cualquier peligro.

Luego de 7 años de tener al perro, la pareja logró tener al hijo tan ansiado, la pareja estaba tan contenta con su nuevo hijo que disminuyeron las atenciones que tenían para con el perro. Éste se sintió relegado y comenzó a tener celos del bebé. Gruñía cuando sus dueños paseaban al bebé y no era el perro cariñoso y fiel que tuvieron durante 7 años.

Un día la pareja dejó al bebé plácidamente durmiendo en la cuna, mientras preparaban una carne en la terraza, cual no sería su sorpresa, cuando al dirigirse al cuarto del bebé, ven al perro con la boca ensangrentada moviendo la cola.

El dueño del perro pensó lo peor, sacó un arma y en el acto mató al perro. Corrieron al cuarto del bebé y con gran asombro lo encontraron tranquilamente durmiendo. En la parte debajo de la cuna del bebé encontraron una serpiente degollada.

El dueño lloró amargamente lamentándose: “He matado a mi perro fiel”.

Cuántas veces hemos juzgado injustamente a las personas. Lo que es peor, las juzgamos y las condenamos sin investigar a qué se debe su comportamiento, cuáles son sus pensamientos y sentimientos.

Muchos amigos fieles hemos “matado” por no aclarar una situación, muchas veces las cosas no son tan malas como parecen, sino todo lo contrario. La próxima vez que nos sintamos tentados a juzgar y condenar a alguien recordaremos La Historia del Perro Fiel.

No harás injusticia en el juicio, ni favoreciendo al pobre ni complaciendo al grande; con justicia juzgarás a tu prójimo. Levítico 19:15.

No hay más que un solo legislador y juez, aquel que puede salvar y destruir. Tú, en cambio, ¿quién eres para juzgar a tu prójimo? Santiago 4:12.



Un ángel no nos escoge, Dios nos lo asigna… un amigo nos toma de la mano y nos acerca a Dios.

Un ángel tiene la obligación de cuidarnos, un amigo nos cuida por amor.

Un ángel te ayuda evitando que tengas problemas mientras que un amigo te ayuda a resolverlos.

Un ángel te ve sufrir, sin poder abrazarte, un amigo te abraza por que no quiere verte sufrir.

Un ángel te ve sonreir y observa tus alegrías, un amigo te hace sonreir y te hace parte de sus alegrías.

Un ángel sabe cuando necesitas que alguien te escuche mientras que un amigo te escucha sin decirle que lo necesitas.

Un ángel es en realidad parte de tus sueños, un amigo comparte y lucha porque tus sueños sean una realidad.

Un ángel siempre está contigo ahí, no sabe extrañarnos, un amigo cuando no está contigo, no sólo te extraña, también piensa en ti.

Un ángel vela tus sueños, un amigo sueña contigo.

Un ángel aplaude tus triunfos un amigo te ayuda para que triunfes.

Un ángel se preocupa cuando estas mal, un amigo se desvive porque estés bien.

Un ángel recibe una oración tuya mientras, un amigo hace una oración por ti.

Un ángel te ayuda a sobrevivir.. un amigo vive por ti.

Para un ángel eres una misión que cumplir… para un amigo eres un tesoro que defender…

Un ángel es algo celestial… un amigo es la oportunidad de conocer lo más hermoso que hay en la vida: “el amor y la amistad”…


Mi amigo no ha regresado del campo de batalla, señor. Solicito permiso para ir a buscarlo, -dijo un soldado a su teniente.

Permiso denegado, -replicó el oficial-. No quiero que arriesgue usted su vida por un hombre que probablemente ha muerto.

Haciendo caso omiso de la prohibición, el soldado salió, y una hora más tarde regresó mortalmente herido, transportando el cadáver de su amigo.

El oficial estaba furioso: -¡Ya le dije yo que había muerto! Dígame… ¿merecía la pena ir allí para traer un cadáver?

Y el soldado moribundo respondió: -¡Claro que sí, señor! Cuando lo encontré, todavía estaba vivo y pudo decirme: "Estaba seguro que vendrías ayudarme..."

Un amigo es aquél que llega cuando todo el mundo se ha ido.

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